Los metaprogramas son filtros que utilizamos en nuestra percepción y que nos sirven para decidir a qué cosas les prestamos atención y cuáles quedarán afuera. La manera en cómo realizamos ese filtraje de la información es el resultado de nuestros metaprogramas o estilos de elección, que tienen que ver con nuestras creencias, valores, cultura, actitudes y recuerdos.
Por qué hacen falta filtros
En cada instante llega muchísima más información de la que podemos procesar. Si no filtráramos, no podríamos cruzar la calle. El filtro no es un defecto del sistema: es lo que lo hace funcionar. El punto es que cada persona filtra distinto, de manera estable, y sin darse cuenta.
Por eso dos personas que asisten a la misma reunión recuerdan cosas diferentes. No tienen peor o mejor memoria: tienen metaprogramas distintos.
Algunos de los más usados
Hacia / Alejarse de. Hay quien se mueve hacia lo que quiere y quien se mueve para alejarse de lo que no quiere. Los dos avanzan, pero necesitan hablarse distinto: al primero hay que mostrarle el premio, al segundo el riesgo que evita.
Referencia interna / externa. ¿Cómo sabés que hiciste un buen trabajo? Algunos lo saben por dentro; otros necesitan que alguien se los diga. Ni mejor ni peor, pero explica por qué el mismo feedback entusiasma a uno y deja indiferente al otro.
General / específico. Unos necesitan el panorama antes de los detalles; otros se pierden si no empezás por el dato concreto. La mayoría de las explicaciones que no se entienden fallan acá.
Opciones / procedimientos. Hay quien florece cuando le dan alternativas y quien se paraliza; hay quien agradece un paso a paso y quien lo vive como una jaula.
Proactivo / reactivo. Quien actúa primero y piensa después, y quien analiza largamente antes de mover una ficha.
Igualdad / diferencia. Frente a algo nuevo, unos buscan en qué se parece a lo conocido y otros detectan inmediatamente en qué difiere.
Para qué sirve detectarlos
Primero, para comunicarte mejor: si le hablás a alguien en su metaprograma, te entiende; si le hablás en el tuyo, tiene que traducir. Buena parte de lo que llamamos “mala onda” entre dos personas es en realidad una diferencia de filtros.
Segundo, para entenderte a vos. Los metaprogramas no son identidad, son hábitos de percepción, y dependen del contexto: alguien puede ser extremadamente procedimental en el trabajo y puro opciones en sus vacaciones. Cuando uno de esos filtros te está dejando afuera algo que necesitás ver, se puede ampliar.
Cómo se trabajan en sesión
No se detectan con un test: se escuchan. Aparecen en el lenguaje espontáneo, en cómo contás un problema, en qué ponés primero, en si hablás de lo que querés o de lo que querés evitar. Por eso es un trabajo conversacional, y por eso funciona igual de bien por videollamada: lo único que hace falta es que hables y que del otro lado alguien sepa qué escuchar.